Leswin es un niño inocente de tan solo 4 anos. La vida no lo ha premiado con mucho. Vive en una casa mas que humilde con sus padres Ana y Jorge y sus 5 hermanos. Dulio de 12 anos, las 3 leidys de 8, 10 y 12 y Eswin de 1 ano y 10 meses.
Ana es ama de casa. Ha trabajado en casas de familia y algunas veces sale a pedir dinero a la calle. A ella y a su esposo les ha correspondido la dura tarea de sacar adelante a seis personitas sin tener un trabajo ni un techo digno. Jorge es albañil. Con su trabajo, lleva entre cinco mil y 8 mil pesos diarios a la casa.
La primera Leidy, Hasbleidy, a sus doce anos es consiente de la situación difícil de su casa y trabaja en un jardín infantil lavando Platos por dos mil pesos al día. Dulio, también de doce, tuvo que irse a vivir con su abuela materna para poder estudiar. La segunda Leidy, Mileidy, de diez anos, no recibe ningún tipo de educación y pasa los días sentada en la puerta cuidando el burro y las gallinas de su vecino.
Ana argumenta que ha tratado de buscar ayudas del gobierno. Aun no ha recibido respuesta de acción social y cuando se dirige a colegios para buscar un cupo para sus hijas se encuentra con personas como algunos politicos quiénes le han pedido votos a cambio de los cupos de sus hijas en los colegios.
A Yurleidy, la tercera Leidy, le fue un poco mejor, si esto se le puede llamar suerte. Después de la visita de la fundación a su casa, para conseguir esta entrevista, se logro convencer a Ana para enviar a la niña a recibir clases a Crecemos en Colombia. Ahora la pequeña no solo recibe clases si no también desayuno y merienda.
Eswin, el menor, con casi dos anos, corre desnudo por la "casa" donde vive sonriendo sin darse cuenta de las condiciones tan tristes en las que se encuentra. Este bebe ha estado internado en un hospital debido a una bronquitis, motivo por el cual Ana tuvo que dejar a sus demás hijos al cuidado de un cerrojo por varios días.
Entre arroyos de invierno, zancudos, hambre, y miseria transcurre la vida de la familia Calero. No tienen agua potable, vivienda propia, baño, ropa ni comida. El día de esta entrevista los niños estaban almorzando tortillas de maíz. El hambre ha dejado huellas irreparables en Ana quien a sus treinta anos luce mucho mayor, pesa su edad y se viste con telas que encuentra o le regalan al igual que sus hijos.
Con este relato solo se busca conseguir un poco de apoyo no solo para Leswin y Yurleidy, niños de la fundación, si no parta todos sus hermanos. Ya se había empezado con la campana 'Zapatonlalias" y aun se siguen esperando respuestas.
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